Un amistoso diálogo entre Fernando José Gazzera y Carlos Pérez Lahuerta.
Carlos
Pérez
Lahuerta.Tengo
que decirte que no soy un experto, ni en esto ni en nada. Es pues muy
probable
que esté equivocado en todo lo que diga.
Fernando
José
Gazzera.
Me pasa lo mismo. Como tú dices es difícil hablar sobre
lo que no se sabe. Me
ha costado mucho tiempo y dedicación reflexionar sobre este
tema. Pero confío
en que el resultado que se derive de esta conversación
será muy productivo, por
lo menos para mí.
CPL. Y para
mí también.
No tengo dudas. Pero, ¿cómo empezar?. Empecemos por el
principio.
I Empezando por el principio.
CPL. Si
principiamos
por el comienzo debemos partir por los orígenes, y éstos
están ligados a la
figura de Sir John Charnley. A finales de los 50 y comienzos de los 60
Charnley
estableció los principios de la prótesis de cadera tal
como la conocemos ahora.
Otros le habían precedido pero fracasaron o no llegaron a usar
sus prótesis de
una manera sistemática como ocurrió después a
partir de la primera prótesis de
Charnley.
JFG. Estoy
de acuerdo
que se debe a Sir John este avance de la cirugía
ortopédica. Él tomó cosas de
antecesores, las modificó un poco, sin gran imaginación.
Pero lo que hace
grande a Charnely, creo yo, no es tanto su prótesis como la
rigurosidad
científica a que sometió a sus trabajos y le dio al
estudio del tema.
¿Por
qué
digo
sin
gran imaginación?. Bueno, la gente pensaba que los fracasos se
debían a
problemas de los materiales usados. Y es aquí donde Charnely
introduce los dos
conceptos que para mí son la llave del éxito de su
implante: 1- la fijación de
la prótesis al hueso con cemento quirúrgico y 2- la
introducción de superficies
de frotamiento o roce que producen baja fricción, lo que se
consiguió con el
polietileno y era imposible con el teflón que se utilizaba hasta
entonces. Y
además para disminuir la fricción colocó una
cabeza protésica de pequeño
diámetro.
CPL.
Recuerdo que
Charnley insistía en que su prótesis era un tratamiento
experimental. Que no
debería generalizarse su uso hasta que la información
recogida avalara los
buenos resultados que se obtenían. Con esa rigurosidad
científica que tú dices,
propuso límites muy severos para seleccionar los pacientes
candidatos a
prótesis, porque ya sospechaba que de fracasar el implante el
problema
resultante sería de muy difícil solución. Pero
tuvo tanto éxito que su prótesis
se ha convertido en el punto de referencia, el patrón oro con el
que se
compararon y comparan las legiones de prótesis que surgieron a
continuación.
FJG. El
tiempo ha
demostrado que quedaron muchos problemas sin solucionar: la respuesta
del
organismo receptor, la duración de los componentes,
especialmente el más débil
mecánicamente, el polietileno. Y nuevos problemas que nos
afligen todavía:
partículas de cemento, de polietileno, las reaccione
inflamatorias y el
aflojamiento o descementación de los componentes.
CPL.
¡Y que merecerían
otra larga conversación, pues se han trasformado en el pan
nuestro de cada
día!.
FJG. Por eso
si todo
esto es muy importante, volviendo a Charnley, creo que lo más
importante es que
nos mostró un camino, del cual nos hemos apartado en la
actualidad, y que es el
estudio crítico y riguroso de los resultados de los nuevos
implantes. Es la
clave de todo, y que no se respeta... Es por eso que hay tantos
implantes, y
que el que se usa hoy no se usaba ayer y tal vez no se usará
mañana. Y esto
dificulta la cirugía de las revisiones cuando fracasa una
prótesis: no tenemos
instrumental adecuado, ni siquiera sabemos quién es el
fabricante, ni los
componentes que se usaron, sus medidas, por ejemplo...
CPL. Ante
unos
planteamientos tan riguroso científicamente como los que nos
proponía Charnley,
un método experimental, parecería como lógico que
la comunidad científica se
sumara y respetara estos criterios para así obtener una
experiencia mundial, lo
que ahora se llama trabajos multicéntricos, y decidir basado en
los resultados
si este método de tratamiento era realmente el acertado. Pero
¿qué pasó?. Todos
lo sabemos. Ya a los pocos meses de los primeros y cautos resultados
mostrados
por Charnley, surgieron como setas en el monte tras la lluvia, cientos
de
prótesis, que naturalmente según sus autores superaban
los resultados de la de
Charnley. Fue tal el desorden, el desbarajuste que se produjo que si no
fuera
tan grave el asunto sería motivo de burla y mofa para la
profesión médica.
Pocas veces la Medicina ha vivido momentos tan bajos.
FJG. De esto
se dieron
cuenta enseguida las revistas especializadas más prestigiosas.
En un intento
por mejorar la situación se negaron a publicar la avalancha de
trabajos sobre
las "nuevas" prótesis que eran la salvación, la respuesta
a los
fracasos. Por eso no debemos engañarnos, no debemos dejarnos
engañar. Muchas de
estas "nuevas" prótesis no tienen de nuevo sino una cubierta,
una
fachada que les cambia la apariencia superficial.
Y
además las
autoridades sanitarias, los responsables de la autorización para
utilizar las
prótesis deberían saberlo. Si nos dejamos engañar
y los organismos estatales
autorizan todos los implantes estamos en presencia, a mi entender, de
los dos factores
que explican las causas de la proliferación de tantos implantes
que hay en el
mercado. Después diré algunas cosas más al
respecto.
CPL. Recuerdo una reunión donde un prestigioso especialista se presentó diciendo algo bueno: "Srs Yo no he diseñado una prótesis de cadera". Es muy lamentable que se haya llegado a esta situación. Cuando uno hace memoria de tantas y tantas prótesis lanzadas al mercado con bombo y platillos y hoy nadie sabe qué ha sido de ellas, no puedo menos que recordar aquellos versos de las Coplas de Jorge Manrique: "Qué fue de tanto galán/ qué fue de tanta invención". Pero esto no es poesía. Mucha gente ligó su función, cuando no la vida, al "invento" del iluminado de turno. Y si bien es cierto que la prótesis ha sido y es un gran método de tratamiento con excelentes resultados, empezamos a cosechar fracasos, pero y esto es lo más grave, fracasos que se podrían haber evitado si hubiéramos seguido, como tú dices, el camino que nos señaló Charnley.
II Las prótesis de cadera: ¿demasiadas soluciones?.
CPL.
Deberíamos
reflexionar, pensar, intentar encontrar una explicación a esta
situación tan
alejada de lo que debería ser el enfoque científico de un
problema. Tal vez
ciertas y diversas prótesis son necesarias si los problemas que
presentan las
caderas son muchos y diferentes. Son soluciones inherentes al problema.
Pero si
la cadera es el problema no puede haber tantas y tantas soluciones
protésicas
diferentes. Sospecho que muchas prótesis se desarrollan por
razones personales
o por fuertes intereses económicos, que nada tienen que ver con
el Arte y la
Ciencia de la Medicina.
FJG. Cuando
para un
problema de esta naturaleza hay muchas soluciones es porque ninguna de
ella es
la adecuada.
Desde el
punto de
vista purista: ¿son una solución? O más bien:
¿son tan sólo una respuesta a
nuestra incapacidad para solucionar la patología de la cadera, o
de otras
articulaciones, según sea el caso?.
Digo esto
porque si
uno es exquisito con el término solución, lo que le damos
al paciente no es más
que un paliativo transitorio y lo que es peor lo colocamos ante otro
problema
de solución aún más complicada. Como quien dice:
"pateamos la pelota para
adelante". Interesa sólo el presente. El futuro ya se
verá.
Creo que
nuestra
respuesta podrá ser llamada solución cuando podam>
CPL.
¡Entonces los
cirujanos no seremos necesarios!. Decía un profesor de Medicina:
"La
Cirugía vive de las insuficinecias de la Medicina".
FJG. Tal vez; pero mientras tanto debemos mejorar nuestras respuestas, con responsabilidad, inteligencia y criterio, para evitar que nuestros pacientes se vean envueltos en situaciones como las que tú bien dices ante la presencia del "iluminado" de turno.
1) El diagnóstico.
CPL. Insisto
y
concuerdo contigo. Demasiadas soluciones es porque ninguna es
suficientemente
buena. Pero también puede ocurrir que el problema esté
mal formulado. Veamos un
ejemplo: el tan ponderado y siempre tan alabado Registro Sueco de
Prótesis de
Caderas. Sin duda tiene un gran valor epidemiológico aunque no
ha cambiado para
nada los hábitos y costumbres de los cirujanos que operan
caderas, por lo menos
los que no somos suecos. Los resultados, sobrevida de una
prótesis,
corresponden a una veintena de prótesis, cementadas o no, que se
agrupan bajo
dos grandes diagnósticos: artrosis y artritis reumatoidea. Me
pregunto: ¿no son
estos diagnósticos una simplificación excesiva, para
después correlacionarlos
con el resultado del tratamiento?.
¿Me
sirve decirle a
mi paciente que según este registro una determinada
prótesis como la que yo le voy
a poner a Ud. tiene un 98% de sobrevida a los 10 años en un
grupo de pacientes
absolutamente heterogéneos que sólo tienen en
común una palabra: artrosis (o
artritis)?.
FJG. Creo
que esto es
clave. Alguien me dijo una vez, cuando yo era estudiante: "Tratar es
fácil. Lo difícil es hacer un diagnóstico
correcto" y ¡cuánta razón
tenía!. Creo que las estadísticas sirven y mucho, para lo
académico. Pero
cuando me siento ante un paciente, decía un viejo
traumatólogo de estos lares,
tengo el 100% de las posibilidades y no sé qué porcentaje
de la patología tengo
enfrente.
CPL. Resulta
demasiado
general agrupar los pacientes bajo un diagnóstico muy
genérico y muy poco
descriptivo, como es artrosis de cadera. No se puede comparar la
artrosis de
cadera de una mujer joven secuela de una subluxación
congénita, con la cadera
artrósica del adulto hombre, protrusiva en varo, etc...
¿Tendremos que usar la
misma prótesis en ambos casos?
Pienso que
deberemos
agrupar nuestros pacientes, además del diagnóstico de
base la artrosis, según
otras características: biológicas (sexo, edad), sociales
(actividad física,
tipo de trabajo), anatómicas (tipos de acetábulos, de
cuellos femorales,
diámetro del canal medular), fisiológicas (calidad de los
huesos: ¿habrá que
recurrir a la densitometría previa a la prótesis?.;
grosor de las corticales) y
otras más sin duda. Entonces sí que podremos agrupar los
pacientes del
diagnóstico artrosis en grupos más pequeños, pero
más específicos. Tal vez
ahora sí podré hacerle a mi paciente un pronóstico
más acertado, más
previsible, de sobrevida de su prótesis.
2) La experiencia acumulada.
CPL. Quienes
llevan
años utilizando una misma prótesis se resisten a
cambiarla por una más nueva o
volver a un modelo anterior. Esta fidelidad a un método es la
base de los
estudios prospectivos. Al cabo de unos años y de un
número importante de
pacientes operados se analizarán los resultados. El grupo se
supone homogéneo,
pues todos han sido intervenidos con la misma prótesis.
FJG. Es
lógico que a
quien le vaya bien con un método se resista al cambio. Creo que
es propio de la
condición humana. Y creo que no es criticable en sí misma
esta actitud.
CPL. Es
propio de la
condición humana, pero no es lógico. Lo lógico es
progresar y buscar siempre,
sin descanso, el mejor de los métodos, los procedimientos, o los
tratamientos
en definitiva. La búsqueda de lo ideal, de lo mejor, de lo
insuperable es un
objetivo de toda Ciencia y de todas las Artes.
FJG. Creo
que la gran
masa de los cirujanos ortopédicos actuamos de la misma manera.
Hemos aprendido
un método con el que nos ha ido bien y con el tiempo hemos ido
agrandando el
espectro de las indicaciones por convicción personal o siguiendo
a algún
"adelantado".
CPL. Lo
acepto. Pero
volvamos al grupo de operados de cadera que se supone homogéneo
porque tienen
el mismo diagnóstico y llevan la misma prótesis,
cementada o no cementada.
Pero, ¿es realmente homogéneo este grupo como para sacar
conclusiones de los
resultados?. Con los años hemos asistido a cambios en la
técnica quirúrgica
(nuevas vías de abordaje, mejor conocimiento de la
anatomía funcional);
acumulación de experiencia quirúrgica; cambios en la
técnica de cementación (de
segunda generación, presurización al vacío); pero
lo que es más importante: ¿es
realmente la misma prótesis que cuando se inició el
trabajo?. ¿Se puede
comparar una prótesis de este grupo colocada hace 20 años
con una colocada más
recientemente?.
FJG. Tienes
razón. Las
prótesis se llaman igual pero nada que ver con las iniciales.
Claros ejemplos
son las prótesis de Charnley y de Müller. La técnica
de cementación ha
cambiado, los cementos han cambiado, en fin todo ha cambiado, pero
especialmente en los últimos 10 años, lo cual hace
difícil evaluar los
resultados. Y han cambiado otras cosas también.
Digo esto
porque
muchas veces me he preguntado si es correcto que la cirugía de
reemplazo
articular se haga en cualquier lugar y se indique cualquier persona.
Antes al
menos en Argentina esta cirugía la hacían los profesores
de Buenos Aires que habían
estudiado con Charnley. Los pacientes eran seleccionados con mucha
rigurosidad
y era todo medido hasta en los más mínimos detalles. Hoy
se realizan prótesis
en lugares donde yo no permitiría que me colocaran una
inyección intramuscular
y hay indicaciones en pacientes que deberían pensarse un poco
más.
CPL. En
Estados Unidos
un 30% de las prótesis de grandes articulaciones se colocan en
hospitales o
clínicas de menos de 100 camas. Lejos pues de los grandes
hospitales de los
grandes profesores. No es pues el tamaño sino la responsabilidad
del cirujano
lo que cuenta.
Lo que
más preocupa
de la fidelidad al método ya lo he dicho: la imposibilidad de
introducir
mejoras que signifiquen progreso científico. Pero es peor cuando
se asiste a la
defensas a ultranza de "mi prótesis es la mejor" y se niegan a
considerar siquiera que haya otra que la supere. Porque la suya es lisa
y
llanamente perfecta.
Y todo
esto se
disfraza diciendo que vamos a hacer un estudio prospectivo de sobrevida
de una
prótesis (la mía naturalmente) en un grupo
homogéneo de pacientes.
3) Intereses económicos. Afán de protagonismo. Limitaciones legales. Influencia del medio...
FJG. Creo
que todos
estos calificativos son al menos necesarios tenerlos en mente para
analizar lo
que sucede en torno a este tema. Nuestra especialidad está muy
relacionada con
los avances tecnológicos, como en casi toda la Medicina, pero en
nuestra
especialidad esto es más evidente. Utilizamos materiales que se
usan en otros
medios, como el Titanio, Cromo-Cobalto, polietileno, que están
manejados por
grandes corporaciones industriales con grandes intereses
económicos, y que son
capaces de manejar instituciones y gobiernos. Es lógico pensar
que también
manejan cirujanos ortopedistas. Y estos a su vez, a través de
los trabajos
"científicos" manejan e influyen en muchos colegas.
CPL. Tan
sólo en España
se colocan 15.000 prótesis al año. Todos sospechamos que
los beneficios que se
obtiene con cada prótesis son considerables. El fabricante que
cope la mayor
cuota de mercado estará obteniendo ganancias considerables.
Además la economía
de escala exige la fabricación (y colocación) de un
número importante de
prótesis para amortizar la inversión y bajar los costes
del producto. Así pues
el fabricante hará todo lo posible (y lo imposible si es
necesario) para
convencer al cirujano de las extraordinarias bondades de su
prótesis. Aportará
trabajos y más trabajos que no dejarán ninguna duda de
que estamos, por fin,
frente a una prótesis maravillosa.
FJG. Es cada
vez más
frecuente encontrar trabajos con prótesis de modelos que no
conozco, de los que
nunca había escuchado o sentido nada hasta ese momento, y da la
casualidad de
que en ese número de la revista viene la publicidad de esa misma
prótesis en
las primeras páginas. Publicidad que hasta entonces tampoco
había aparecido. Me
hace pensar cuánto influyen las grandes corporaciones en una
revista para que
se publique tal o cual cosa.
Y ahora
que se han
inventado revistas para todos los gustos hay autores que con un
sólo tema escriben
varios artículos y se citan a sí mismo para figurar y
darse crédito. Y lo
terrible es que estas revistas al publicarlo hacen una especie de
blanqueo o
lavado, si se me permite la comparación, de lo que se quiere
vender,
disfrazando de trabajo científico un aviso publicitario.
CPL. El
cirujano que
diseña la prótesis amparado por esta gran
corporación se volcará en operar el
mayor número de pacientes en el menor tiempo posible con "su
prótesis". Más aún extenderá su influencia
con congresos, conferencia,
reuniones, simposium... Y además contará con toda la
ayuda de su gobierne que
protege la industria nacional. En Estados Unidos las prótesis
europeas resultan
más caras que las locales por razones arancelarias y derechos de
importación.
Ejemplo paradigmático fue la introducción de la
hidroxapatita, un desarrollo
plenamente europeo. No estaba autorizado en Estados Unidos su
utilización.
Pasaron muchos años, y cuando los americanos empezaron a darse
cuenta de que
estaban perdiendo mercado, entonces la todo poderosa Food and Drug
Administration autorizó el uso de prótesis recubiertas
con esta cerámica, de
momento eso sí, sólo en las prótesis de cadera.
FJG. Y ahora
vuelvo a
lo primero que dije al iniciar este diálogo: el papel de los
organismos
gubernamentales. Los grandes fabricantes realizan el máximo
esfuerzo para que
se apruebe (o rechace) un determinado producto. Creo que un organismo
que puede
servir de ejemplo es la FDA que tú mencionas. Este organismo se
ha mostrado muy
permeable a las presiones de la industria farmacéutica
americana, en detrimento
de productos europeos o asiáticos.
La
hidroxiapatita:
he leído trabajos antiguos americanos donde se decía que
la HAP no servía para
nada. Hoy todos la llevan y publican sobre sus bondades.
CPL. Así es. Recuerdo envases de prótesis americanas donde se advertía que los implantes eran para uso exclusivo con cemento. De ahí las implicaciones legales que se derivaban si no las cementabas. No hay cirujano americano que se atreva a transgredir esta norma. Es difícil pues que en ese medio, un cirujano sólo, aislado, pueda navegar contracorriente y poner prótesis con HAP como las que ya se ponían en Europa muchos años antes.
CPL. Termino. En
este Mare
Magnum, con tantas cosas que nada tienen que ver con la Medicina, es
difícil
elegir una prótesis. Ni siquiera es un acto voluntario la
mayoría de la veces.
Por limitaciones presupuestarias o capacidad adquisitiva del paciente
se coloca
la prótesis que se puede. Prótesis para ricos y
prótesis para pobres: ¿Qué tiene
que ver esto con la Ciencia Médica?.
Hasta
pronto.
FJG.Termino yo
también.
Cuesta decir de una manera ordenada lo que se piensa. Pienso que todo
lo dicho
ahora es una verdad, pero no puedo dejar de pensar en lo que alguien
dijo
alguna vez: "Las verdades de hoy son las mentiras de mañana".
Espero
que no sea así en este caso.
Hasta
pronto.
CPL