Cómo
escribir un artículo
científico.
Si
queremos escribir un
artículo
en una revista científica, todos sabemos que tenemos que
someternos
a
las reglas
que establece el
editor. Estas reglas, universales, se refieren a la manera de exponer un
conocimiento
obtenido
siguiendo
un determinado método científico. Así después de una breve
introducción,
objetivos,
material
y método, resultados, discusión y conclusiones,
el editor nos pedirá que
la
bibliografía siga
las normas internacionales de notación, etc. Pero esto no basta.
También se nos pide
que cuidemos
el lenguaje,
que respetemos las elementales reglas ortográficas y que nuestro
estilo
literario
permita una
fácil
comprensión del texto por parte del lector. Y esto es
fácil
de decir pero
mucho
más
difícil
de conseguir de lo que parece. Grandes científicos ha habido que
tuvieron enormes
dificultades
para hacerse
comprender por la gente de su época, no tanto por lo avanzado de
sus
descubrimientos
sino por la
manera de expresarse. Y no sólo en el hablar sino también
en el escribir.
Hay
escritos,
trascendentales
en la historia científica de la Humanidad que nos han llegado
gracias
a la
interpretación,
verdadera
traducción
del pensamiento, que hicieron otros posteriormente. Y
no nos
referimos a
la complejidad
del pensamiento sino a lo enredado y confuso del lenguaje empleado.
Estos
logros que
ahora nos
parecen
elementales por su sencillez, se expresaron entonces por escrito de una
manera que
más
parece
propia de un mediocre escritor. Amedeo Avogrado formuló su
conocida
ley sobre
los gases,
concepto
básico
en la Naturaleza, en 1811 sin ningún éxito. Su
discípulo
y amigo Stanislao
Cannizzaro,
que se
percató
de la importancia del descubrimiento, rescribió formalmente la
obra
de su
maestro.
Esto
permitió,
finalmente, que fuera aceptada de una manera universal en 1858. Pero
Avogadro
hacía
ya dos
años
que había muerto.
Pero no nos
vayamos tan lejos.
Todos hemos conocido en nuestra vida profesional a grandes cirujanos con
profundos y
sólidos
conocimientos más allá de lo habitual, pero que al mismo
tiempo tenían grandes
problemas
para comunicarse
de una manera clara y sencilla para que estos conocimientos fueran
medianamente
entendibles
por
sus amigos, colegas, alumnos, discípulos o pacientes. Hay
escritos
que
duelen a los
ojos y hieren
los oídos. Uno adivina el esfuerzo del autor, hasta la
importancia
del trabajo,
pero le
cuesta entender lo
que ha querido decir. Es la manera de escribir la que hace farragosa la
lectura y
ardua la
comprensión.
Y es una lástima porque brillantes ideas han quedado oscurecidas
por la
forma en que
se presentaron.
Thomas Buckingham
(TABuckingham@csi.com)
un cardiólogo que ha trabajado en Estados Unidos y
Europa,
distribuye
vía
correo electrónico, una serie de artículos con
recomendaciones
para escribir
correctamente
un
artículo
científico. Sus comentarios, si bien dirigidos a los
científicos
de habla inglesa,
resultan
también muy
útiles para los que utilizamos el castellano. De lo que dice
Buckingham
y algunas
ideas
nuestras es de lo que
vamos a hablar.
Recomendaciones
elementales
para
bien escribir un artículo científico.
1) Sobre
el manejo del
lenguaje.
Tal vez para
algunos es un
don natural. Pero los que no hemos nacido con esa especial habilidad
podemos
aprender si
seguimos
ciertos
consejos y solicitamos algunas ayudas:
a) Use frases
cortas. El lector
es una persona ocupada, con poco tiempo. Las frases largas le aburren o
le distraen.
Las frases
cortas
se construyen más fácilmente. Respete algunas reglas de
oro
de nuestra
lengua:
primero el sujeto,
después el verbo, y por último el predicado: "Nosotros
operamos
las fracturas
de cadera
con un
clavoplaca"
es mucho más claro y se agradece, que decir: "Nosotros realizamos
intervenciones
quirúrgicas
sobre
las caderas fracturadas con un clavoplaca." Para cada idea
importante
use la frase
corta y
directa.
La frase corta produce más impacto y se guarda mejor en la
memoria.
Separe las
ideas que se
siguen
con el punto seguido. El punto y aparte introduce algo nuevo y
diferente.
Otra cosa.
b) No traduzca de
otra lengua:
en castellano, el sustantivo o el pronombre personal van ligados al
verbo
en primera
posición.
"Se ha recambiado 43 prótesis de rodilla entre 1998 y 1999" es
castellano.
En
inglés
gustan de
decir:
"Entre 1998 y 1999, 43 prótesis de rodilla fueron recambiadas"
c) Use verbos
directos. Evite
los sinónimos débiles: "operar" es más claro que
"realizar
una intervención
quirúrgica".
No se
ande con rodeos o metáforas. Use sustantivos o adjetivos
sencillos,
cortos,
inequívocos,
precisos
y
comprensibles para todos: "en capas de cebolla" lo entiende todo el
mundo.
"Catáfilas"
es algo
más difícil. Es de Ciencia de lo que hablamos. No es
poesía.
d) Evite la jerga
del
superespecialista.
Pero también los localismos: escriba para 300 millones de
personas, no
sólo
para
sus amigos de ahora y de su pueblo. No use siglas innecesarias. Cambie
los
nombres
propios por la
definición
correspondiente: "la osteotomía de Salter" es "la
osteotomía
de la
línea
innominada".
e) Cuidado con
las frases
intercaladas.
Hacen innecesariamente larga la frase. Alejan el sujeto del
verbo,
introducen ideas que
pueden confundir, enmascarar o difuminar la idea principal. "Las
fracturas
abiertas de
pierna tienen
altas probabilidades de infectarse" es cierto; pero: "Las fracturas
abiertas
de pierna,
cuando ha
transcurrido
más de 6 horas del traumatismo, y no se ha hecho una limpieza
quirúrgica
adecuada,
ni la profilaxis antibiótica pertinente, en la misma puerta de
urgencia,
tienen altas
probabilidades
de
infectarse"
también es cierto, ¿ pero de qué estaba Ud.
hablando?
f) No cambie de
tema sin
avisar.
Cuando esté desarrollando un tema, todas las ideas en sus
respectivas
frases
discurren en
paralelo.
Si habla de la etiología de la displasia fibrosa, agote el tema
antes de
pasar al
diagnóstico
o al tratamiento. No mezcle churras con merinos, o peras con manzanas.
Para cada
tema use un
párrafo
que se separa con puntos y aparte.
g) No repita lo
que es obvio.
No hace falta que nos recuerde que su trabajo se ha realizado en el
"Hospital
Mejor del Mundo".
Ya lo ha dicho al principio. Todos ya sabemos en que cuidad y
país
está. Y
en el
Método nos
explico
cómo utiliza la heparina de bajo peso molecular. No hace falta
que
lo repita en
la
Discusión,
Comentarios
o Conclusiones.
h) No dude en
usar el
diccionario.
Es su mejor ayudante. Además en castellano tenemos un diccionario
oficial y un
montón
de muy buenos diccionarios para el correcto uso de nuestro idioma. "Por
favor,
consulte el
diccionario" es
mucho mejor que "Favor, consultar diccionario".
2) Sobre
el fondo del
artículo.
Si lo anterior
tiene que ver
con la forma, importante y necesaria, no sirve de nada si no se respeta
ciertos
puntos que tienen
que ver con el fondo.
a) Reflexione.
Guarde el
trabajo
un tiempo en un cajón. Relea el artículo antes de mandarlo
desesperadamente
a la
revista.
Pida que algún amigo lo lea críticamente.
b) Sea sincero.
No olvide que
el lector es siempre más listo de lo que Ud. se piensa. No oculte
información.
No la
parcele. No la deje para la segunda parte de otro artículo. En
la
Ciencia también hay
fracasos, o
malos
resultados.
Ocultarlos, disimularlos, esconderlos en un barullo de mucha
palabrería,
solo
engaña al
incauto,
y sólo lo engaña una vez.
c) Piense a
quién se
dirige. Ud. escribe para gentes que tal vez hasta sepan más que
Ud. No son
subnormales.
Respete la
inteligencia
del lector. Escriba con la más sincera humildad. La recompensa
será
el
reconocimiento a su
trabajo.
d) Pero escriba
de lo que sabe.
El lector se da cuenta de inmediato que Ud. sabe de lo que escribe.
Agradece la
información
que le resultará útil. Imagine las preguntas que le
están
haciendo mientras lo
leen.
Adelántese en
las respuestas. Puede que al final piense que valió la pena leer
su trabajo. Tal vez
hasta
aplique sus
enseñanzas.
Pero; entonces
¿qué
hacemos nosotros escribiendo sobre cómo escribir un
artículo
científico, si no
sabemos
escribir lo que
estamos
escribiendo?.
Disculpen, pero
la
intención
era buena.
C.P.L.