Lesión  medular  y  corticoides.

De la revisión practicada por la colaboración Cochrane se desprende que el único fármaco del que se dispone de estudios exhaustivos en el
tratamiento de los traumatizados medulares es la metilprednisolona (succinato sódico: en España  --> SOLU-MODERIN). La recuperación
neurológica al cabo de un año, es superior en aquellos pacientes a los que se les administró la siguiente pauta:

En un trabajo reciente se describe una mejoría más evidente si el tratamiento se prolonga durante 24 horas más (total: 48 horas).

Otras circunstancias en las que se ha empleado la pauta anterior son:

La revisión de los datos incluye más de 40 publicaciones diferentes, Resúmenes de conferencias, ficheros del NASCI (National Acute Spinal Cord
Injury Study) y búsqueda en Medline (1966-98). Otros medicamentos ensayados fueron: naloxona, tiriazad mesilato y gangliósido GM-1 (con resultados inferiores).

Está claro que la administración de altas dosis de metilprednisolona dentro de las primeras 8 h. de la lesión se asocia con una recuperación de 3.4 en
el balance muscular a las 6 semanas, 4.4 a los 6 meses y 5.2 al año.

En las lesiones por "latigazo", disminuyeron los síntomas incapacitantes (p=0.047), la duración de la baja laboral (p=0.01) y mejoró el estado general
al alta (p=0.003).

El uso de la metilprednisolona en el postoperatorio de las discectomías disminuyó significativamente la estancia hospitalaria (1.4 días versus 4.0 días, p=0.0004).

No se demostró aumento de la tasa de infecciones en los pacientes quirúrgicos. Por el contrario, hubo una disminución con respecto al grupo de control en aquellos que fueron tratados durante 24 h. Cuando el tratamiento fue de 48 h. se presentaron más casos de sepsis y neumonía, pero la mortalidad fue similar.

Comentarios: Dr. Ignacio F Delbrouck


Referencias.
Bracken MB, Shepard MJ, Holford TR, et al.: Administration of  Methylprednisolone for 24 or 48 hours or Tirilazad Mesylate for 48 hours in the treatment of acute spinal cord injury. Results of the  third national acute spinal cord Injury randomized controlled  trial. JAMA 1997;277: 1597-1604
Resumen: Objetivo. Comparar la eficacia de la metilprednisolona administrada durante 24 h.(Grupo A)  con la del mismo fármaco durante 48 h. (Grupo B) y con el trilazad mesilato administrado durante 48 h. (Grupo C) en pacientes con lesión medular aguda. Diseño. Ensayo clínico, aleatorio y doble-ciego. Lugar. En 16 centros de Norteamérica, especializados en lesiones medulares. Pacientes. Un total de 499 con lesión medular aguda, diagnosticados en Centros del NASCIS (National Acute Spinal Cord Injury   Study)  dentro de las primeras 8 h. de la lesión. Protocolo. Todos los pacientes recibieron 30 mg/Kg/iV antes de su distribución aleatoria. Los enfermos del Grupo A (166) recibieron una perfusión de 5.4 mg/kg/h de metilprednisolona durante 24 h.  Los pacientes del Grupo B (167) recibieron la misma dosis durante 48 h. A los pacientes del Grupo C se les administraron 2.5 mg/Kg/6 h. de tirilazad mesilato durante 48 h. Valoracion de resultados (parametros). Cambios en la función motora a la exploración inicial, a las 6 semanas y a los 6 meses de la lesión y cambios en la Medición de la Autonomía Funcional (FIM) a las 6 semanas y a los 6 meses. Resultados. Los pacientes del Grupo B mostraron una mayor recuperación motora a las 6 semanas (P=0.09) y a los 6 meses (P=0.07) de la lesión. Este efecto fué más significativo en aquellos pacientes cuyo tratamiento se inició entre las 3 y las 8 h. de la lesión. Estos últimos mostraron una tendencia a recuperar 1 grado neurológico (P=0.03) a los 6 meses, a mejorar el FIM (P=0.08) a los 6 meses y a presentar sepsis y neumonías más severas que los enfermos de los Grupos A y C. Tanto la mortalidad (P=0.97) como otras complicaciones, fueron similares. La recuperación motora de los pacientes del Grupo C fué similar a los del Grupo A.  Conclusiones. Los pacientes con lesión medular aguda que reciban metilprednisolona en las 3 primeras horas de la lesión deberán ser mantenidos con este régimen terapeútico durante 24 h. Los que inicien el tratamiento entre las 3 y las 8 horas de la lesión, continuarán con el mismo durante 48 h.
Bracken MB, Shepard MJ, Holford TR, Leo-Summers L, Aldrich EF,  Fazl M, et al.: Methylprednisolone or tirilazad mesylate  administration after acute spinal cord injury: 1-year follow up. Results of the third National Acute Spinal Cord Injury randomized controlled trial. J Neurosurg 1998; 89: November.
Resumen: Objetivo. Se realizó un estudio clínico aleatorio y doble-ciego para comparar la recuperación neurológica y funcional así como las tasas de morbilidad y mortalidad al cabo de 1 año en pacientes que sufrieron una lesión medular aguda y recibieron : A).- Un tratamiento estandarizado durante 24 h. con metilprednisolona.  B).- Idéntico tratamiento durante un periodo de 48 h.  C).- Tratamiento alternativo con tirilazad mesilato durante 48 h. Metodos. Los pacientes que iniciaron el tratamiento en las 3 primeras horas tras sufrir la lesión mostraron idéntica recuperación neurológica y funcional (en los 3 grupos). Aquellos que iniciaron el tratamiento después de ese periodo de 3 h. tuvieron una recuperación inferior de la función motora si estaban incluidos en el Grupo A, pero no así en el caso de estar incluidos en el protocolo del Grupo B (Puntuación de 13.7 versus 19 respectivamente; p=0.53). Un gran porcentaje de pacientes que lograron mejorar 3 o más grados neurológicos estaban incluídos en el Grupo B (p=0.073). En general, los pacientes de los Grupos A y B se ecuperaron de forma muy similar. Pudo apreciarse también una recuperación en la autonomía y en el control de esfínteres, pero sin significación estadística. Las tasas de morbilidad y mortalidad al año fueron similares en todos los grupos. Conclusiones. Los pacientes con lesión medular aguda que reciban metilprednisolona en las 3 primeras horas de la lesión deberán ser mantenidos con este régimen terapeútico durante 24 h. Los que inicien el tratamiento entre las 3 y las 8 horas de la lesión, continuarán con el mismo durante 48 h. excepto si presentasen problemas médicos intercurrentes.
Bracken MB, Collins WF, Freeman DF, Shepard MJ, Wagner FW, Silten  RM, et al.: Efficacy of methylprednisolone in acute spinal cord  injury. JAMA 1984;251:45-52.
Resumen: Se emprendió un estudio multicéntrico, doble-ciego y aleatorio para evaluar la eficacia de la metilprednisolona a dosis altas (iniciar con perfusión de 1000 mg y seguir después 10 días con la misma dosis) en comparación con el mismo fármaco a dosis standard (100 mg inicialmente, prosiguiendo después diariamente otros 10 días) en 330 pacientes con lesión medular aguda. No hubo diferencias entre ambos grupos con respecto a la recuperación neurológica de la función motora y de la sensibilidad propioceptiva superficial y/o profunda a los 6 meses. La ineficacia del tratamiento no guardó relación con la severidad de la lesión inicial ni con el periodo de demora antes de instaurar el mismo. Hubo un aumento de la mortalidad (sin significación estadística) en el grupo sometido a dosis altas de metilprednisolona. La tasa de infecciones de la herida inicial o de la herida operatoria también fué más elevada en ese grupo (riesgo relativo = 3.6).
Bracken MB, Shepard MJ, Hellenbrand KG, et al.: Methylprednisolone  and neurological function one year after spinal cord injury. J Neurosurg 1985;63:704-713
Resumen: El NASCIS (National Acute Spinal Cord Injury Study Group) emprendió un estudio clínico doble-ciego y aleatorio para evaluar la eficacia de la metilprednisolona a dosis altas (1000 mg. inicialmente, seguidos de la misma dosis diariamente durante 10 días) frente a la administración de dosis standard del mismo fármaco (100 mg. inicialmente, seguidos de la misma dosis cada 24 h. durante 10 días). No se objetivaron diferencias estadisticamente significativas entre ambos grupos en lo tocante a recuperación neurológica de la función motora y de la sensibilidad propioceptiva superficial y profunda al cabo de 1 año una vez corregidos todos aquellos factores que pudieran inducir a errores en la valoración. Se realizaron análisis que tuvieran en cuenta la dosis total de corticoides recibida por cada enfermo en relación con su peso respectivo: todos ellos confirmaron la ineficacia del tratamiento esteroideo. La tasa de mortalidad durante el 1º año fué de 10.7% y no guardó relación con el protocolo de tratamiento o con el sexo. Hubo más muertes entre los pacientes con paraplejia total (15.3%) o parcial (8.6%) que entre los que presentaron paresia (2.5%, p=0.0005) y también en enfermos de edad igual o mayor a 50 años (38.6%; p=0.0001).
Bracken MB, Shepard MJ, Collins WF, Holford TR, Young W, Baskin DS  et al.: A randomized controlled trial of methylprednisolone or  naloxone in the treatment of acute spinal cord injury. NEJM  1990;322:1405-1411
Resumen. Los estudios realizados en animales indican que la metilprednisolona y la naloxona son ambos beneficiosos en el tratamiento de las lesiones medulares agudas. No obstante, no puede mantenerse esta misma afirmación en un contexto clínico con igual certeza. El presente estudio trata de evaluar la eficacia y seguridad de la metilprednisolona y la naloxona en un estudio multicéntrico aleatorio, doble-ciego y con grupo placebo de control en pacientes que sufrieron una lesión medular aguda y que fueron tratados (95%) en las primeras 14 h. desde la lesión. La metilprednisolona fué administrada a 162 pacientes a una dosis inicial de 30 mg/Kg, seguida de una perfusión continua de 5.4 mg/Kg/h durante 23 h. La naloxona se administró  a 154 pacientes a una dosis inicial de 5.4 mg/Kg, seguida de una perfusión continua de 4.0 mg/Kg/h durante 23 h. El placebo fué administrado a 171 pacientes por la misma vía y en el mismo periodo de tiempo. Las funciones motora y sensitiva fueron valoradas mediante exploración neurológica sistemática al ingreso, a las 6 semanas y a los 6 meses de la lesión. Al cabo de 6 meses, los pacientes que fueron tratados con metilprednisolona en las primeras 8 h. desde la lesión experimentaron una mejoría significativa de la función motora (puntuaciónes de cambio neurológico de 16.0 y 11.2 respectivamente; P=0.03), de la sensibilidad al pinchazo (puntuaciones de 11.4 y 6.6 respectivamente; p=0.02) y de la propioceptiva fina (Puntuaciones de 8.9 y 4.3: p=0.03). La metilprednisolona mejoró a todos los pacientes, independientemente de que la lesión fuera completa o incompleta. Los enfermos a los que se les administró naloxona o que recibieron metilprednisolona DESPUES de las 8 primeras horas no presentaron resultados diferentes a los del grupo placebo. La mortalidad y la morbilidad fueron similares en los 3 grupos. Nuestra conclusión es que los pacientes con lesiones medulares agudas y tratados con metilprednisolona a las dosis indicadas en el presente estudio presentan una mayor recuperación neurológica si reciben el fármaco en las primeras 8 h. La naloxona, a la dosis empleada aquí, carece de efecto beneficioso en el tratamiento de la lesión medular aguda.
Bracken MB, Shepard MJ, Collins WF, et al.. Methylprednisolone or  naloxone treatment after acute spinal cord injury: 1 year  follow-up data. J Neurosurg 1992;76:23-31
Resumen: Se emprendió un estudio clínico controlado, multicéntrico y aleatorio sobre el tratamiento de las lesiones medulares agudas estableciéndose 3 grupos: A).- Metilprednisolona a dosis inicial de 30 mg/Kg seguida de 5.4 mg/Kg/h durante 23 h.  B).- Naloxona (5.4 mg/Kg inicialmente, seguidos de 4.0 mg/Kg/h. durante 23 h.) y  C).- Placebo. Los pacientes del Grupo A mostraron una mayor recuperación de la función neurológica a las 6 semanas, a los 6 meses y al año de la lesión inicial. Esta diferencia fué estadisticamente significativa en lo concerniente a la función motora (p=0.030) y pudo apreciarse tanto en pacientes con pérdida inicial completa de movilidad y sensibilidad (p=0.019) como en los que presentaron déficits parciales (p=0.024). Los pacientes del Grupo B no mostraron mejores resultados. El inicio del tratamiento una vez transcurridas 8 horas de la lesión motivó una tasa de recuperación no estadisticamente significativa, tanto en los enfermos del Grupo A (p=0.08) como del Grupo B (p=0.10), al compararlos con el Grupo placebo. Las cifras de mortalidad y complicaciones fueron similares en los 3 grupos. Los autores mantienen que el tratamiento de las lesiones medulares agudas según el protocolo del grupo A constituyen la indicación correcta.
Shepherd MJ, Bracken MB.: The effect of methylprednisolone,  naloxone, and spinal cord trauma on four liver enzymes: observations from NASCIS 2. Paraplegia 1994;32:236-245
Resumen: Se emprendió un estudio para evaluar el efecto de las dosis elevadas de metilprednisolona, de naloxona y de la lesión medular en sí sobre los enzimas hepáticos, examinando los valores de la TOG, TPG, fosfatasa alcalina y bilirrubina total obtenidos a las 24 h, 3 días y 10 días después de haber finalizado el protocolo de tratamiento de estos pacientes incluidos en el NASCIS (National   Acute Spinal Cord Injury Study). Los valores medios de los 4 enzimas, los cambios sufridos en los periodos de tiempo indicados y la proporción global de resultados anormales no guardaron relación estadisticamente significativa con ningún protocolo de tratamiento. Incluso teniendo en cuenta el grado de severidad de la lesión (completa versus parcial) y el tratamiento específico, los cambios objetivables en las determinaciones analíticas fueron considerados resultado de la lesión medular y no se relacionaron con el tipo de fármaco empleado. En muchos paises este tipo de pacientes son tratados con el régimen de metilprednisolona establecido por el NASCIS. Hasta el presente no hay prueba alguna de afectación de la función hepática tras esta pauta terapeútica.
Duh M-S, Shepard MJ, Wilberger JE, Bracken MB.: The effectiveness  of surgery on the treatment of acute spinal cord injury and its  relation to pharmacological treatment. Neurosurg 1994; 35:  240-249
Resumen: Utilizando los datos del NASCIS II (Second National Acute Spinal Cord Injury Study) los autores de este trabajo pretendieron definir el papel de la cirugía en el tratamiento de las lesiones medulares agudas y valorar asimismo la interacción entre aquella y el tratamiento farmacológico. Las lesiones medulares agudas eran más severas inicialmente en aquellos pacientes que no fueron sometidos a cirugía. Al cabo de 1 año de seguimiento no se objetivaron diferencias estadísticamente significativas en la recuperación neurológica entre los enfermos operados y los que no lo fueron. Los resultados sugieren que, tanto la cirugía precoz (en las primeras 25 h. de la lesión) como la tardía (después de transcurridas 200 h.) se asocian con una mayor recuperación neurológica, sobre todo motora, aunque estos datos son equívocos. No hay prueba de que los resultados del tratamiento farmacológico propuesto por el NASCIS II sea influido por la cirugía. Otras variables independientes predictivas de la recuperación motora fueron: edad igual o menor de 25 años, lesión incompleta, y valores basales inferiores de los test de exploración neurológica de los Servicios de Urgencias. Este trabajo no proporciona evidencia clínica relevante en lo concerniente al valor de la cirugía en el tratamiento de los lesionados medulares o en el momento más adecuado para realizarla. Se necesita un estudio aleatorio que contemple y compare estos 2 elementos para establecer de forma concluyente su eficacia.
Geisler FH, Dorsey FC, Coleman WP.: Recovery of motor function  after spinal-cord injury - a randomized, placebo-controlled trial  with GM-1 ganglioside. NEJM 1991;324:1829-1838
Resumen: Contexto. Las lesiones medulares son devastadoras. Hasta hace poco no existía tratamiento médico alguno que mejorase la recuperación del déficit neurológico inicial. Estudios realizados en animales mostraron que el monosialotetrahexosilgangliósido (GM-1) favorece la recuperación funcional de las neuronas lesionadas. Metodos. Se realizó un estudio aleatorio, doble-ciego y con grupo placebo de control para evaluar los efectos del GM-1 en pacientes con lesión medular. De 37 pacientes que iniciaron el ensayo, solo 34 (23 con lesiones cervicales y 11 con torácicas) completaron el protocolo de tratamiento (100 mg de GM-1 -sal sódica-/iV/día, con un total de 18 a 32 dosis y administrandose la primera de ellas antes de transcurridas 72 h. de la lesión, versus una solución placebo). El periodo de seguimiento fué de 1 año. La recuperación neurológica se tabuló mediante la escala de Frankel (que incluye 5 categorías) y la de la Asociación Americana de Lesiones Medulares (ASIA), que maneja una escala de 0 a 100, derivada de tests de fuerza para 20 músculos específicos, cada uno de los cuales puntúa de 0 a 5. Resultados. La escala de Frankel mostró diferencias estadisticamente significativas entre ambos grupos al cabo de 1 año (mejorías de 0,1,2 y 3 grados en 13,4,1 y 0 pacientes respectivamente en el grupo placebo y de 8,1,6 y 1 paciente respectivamente en el grupo del GM-1; P=0.034 según el test chi-cuadrado de Cochran-Mantel-Haenszel). En la valoración según la ASIA, los pacientes tratados con GM-1 mostraron asimismo unas cifras mayores de recuperación neurológica en relación con el grupo placebo al cabo de 1 año (36.9 versus 21,6 puntos; P=0.047 mediante análisis de covarianza). Conclusiones. Este pequeño estudio constituye una prueba de que el GM-1 mejora la recuperación de la función neurológica al cabo de 1 año de la lesión inicial. No obstante, antes de de considerarlo un fármaco eficaz y seguro, debe realizarse un estudio más amplio.
Geisler FH, Dorsey FC, Coleman WP.: GM-1 ganglioside in human  spinal cord injury. J Neurotrauma 1992; 9: Suppl 1: 407-416
Resumen: Una lesión medular típica es un hecho devastador con ninguna o muy limitada posibilidad de recuperación neurológica. Recientemente se han descrito mejorías en esta recuperación tras lesiones medulares cuando se utilizaron tratamientos a base de metilprednisolona o gangliósido GM-1. En este trabajo se proporcionan detalles adicionales sobre el GM-1 y un ulterior análisis de la recuperación de la función motora para cada uno de los 10 niveles neurológicos valorados. Este análisis adicional ofrece pruebas complementarias de que el porcentaje más elevado de recuperación motora en los enfermos tratados con GM-1 se manifiesta en la musculatura de las extremidades inferiores y esto concuerda plenamente con la mayor recuperación de los cordones de substancia blanca que atraviesan el lugar de la lesión.
Glasser RS, Knego RS, Delashaw JB, Fessler RG.: The perioperative  use of corticosteroids and bupivacaine in the management of lumbar  disc disease. J Neurosurg 1993; 78: 383-387
Resumen: La introducción de la discectomía microquirúrgica ha supuesto un descenso significativo  del dolor postoperatorio y de la duración de la estancia hospitalaria. La aplicación intraoperatoria de anestésicos locales de acción larga ha sido empleada en numerosos procedimientos quirúrgicos para el control del dolor postoperatorio. Aparte de eso, muchos cirujanos utilizan habitualmente corticoides intraoperatorios durante la discectomía lumbar para reducir la inflamación traumática de la raíz nerviosa. Sin embargo, la eficacia de los anestésicos locales intraoperatorios y de los corticoides para reducir las molestias durante el postoperatorio tras la discectomía lumbar no ha sido aún descrita. Este estudio comprende 32 pacientes sometidos a discectomía microquirúrgica en un Hospital de la Administración de Veteranos (USA). Todos los pacientes presentaban síntomas radiculares y confirmación RX de una hernia del núcleo pulposo. Fueron divididos en 3 grupos: El Grupo 1 (12 pacientes) recibió 160 mg intramusculares (iM) de acetato de metilprednisolona (en España, DEPO-MODERIN) y 250 mg. iV de succinato de metilprednisolona (SOLU-MODERIN) al comienzo de la intervención. Un injerto graso macerado, empapado en 80 mg. de DEPO-MODERIN fue colocado sobre la raíz afectada después de practicada la discectomía. Aparte de esto, se infiltraron 30 cc de bupivacaína al 0.25% en la musculatura paraespinal, en la piel que rodea a la incisión y durante el cierre. El Grupo 2 (10 pacientes) recibió 30 cc de bupivacaína al 0.25% infiltrados en la musculatura paraespinal, tanto a la incisión como al cierre de la herida quirúrgica. A estos pacientes se les colocó un injerto graso empapado de suero salino sobre la raíz afectada. El Grupo 3 (10 pacientes) sirvió como grupo de control y no se administró bupivacaína ni corticoides a ninguno de sus integrantes. Los pacientes del Grupo 1 tuvieron una disminución estadisticamente significativa de la estancia hospitalaria en relación con el grupo 3 (1.4 días versus 4.0 días; p=0.0004). También recibieron menos analgésicos opiáceos durante el postoperatorio que los integrantes del resto de los grupos. Por último, un mayor porcentaje de los pacientes del Grupo 1 refirieron alivio completo de la lumbalgia y del dolor radicular en el 1º día del postoperatorio comparados con el resto. No hubo diferencias significativas en lo tocante a complicaciones postoperatorias o en cuanto al resultado final. Estos resultados indican que la combinación de anestésicos locales de acción larga y corticoides puede reducir las molestias del postoperatorio y disminuir la estancia hospitalaria de estos pacientes.
Petitjean ME, Pointillart V, Dixmerias F, Wiart L, Sztark F,  Lassie P, Thicoipe M, Dabadie P.:  Traitement medicamenteux de la  lesion medullaire traumatique au stade aigu. Ann Fr Anesth Reanim  1998; 17: 115-122
Resumen: Objetivos. Valorar el efecto sobre la función neurológica y también la seguridad del empleo de Nimodipino(N), Metilprednisolona (M) o ambos (MN) versus ningún tratamiento médico (P) en la fase aguda de las lesiones medulares. Diseño del estudio. Ensayo clínico prospectivo y aleatorio. Incluye 106 pacientes con traumatismo medular (48 con paraplejia y 58 con tetraplejia). Metodos. Una vez elegidos, los pacientes fueron distribuidos de forma aleatoria en los siguientes grupos:  M).- Dosis inicial de 30 mg./Kg de metilprednisolona, a pasar en 1 hora, seguidos de 5.4 mg/Kg/h durante 23 h. N).- Nimodipino a dosis de 0.015mg/Kg/h. durante 7 días. MN).- Ambos tratamientos. P).- Placebo.  La valoración neurológica (según puntuación ASIA) fué realizada por un neurólogo del staff antes del tratamiento y después de 1 año de seguimiento. Se realizó descompresión medular precoz y estabilización  tan pronto como fué posible tras sufrir la lesión.  Resultados. Transcurrido 1 año, fueron valorados 100 pacientes. En todos los grupos se apreció mejoría neurológica (P<0.0001) que no pudo relacionarse con ningún tratamiento en concreto. Las complicaciones infecciosas se presentaron con mayor frecuencia en los enfermos tratados con metilprednisolona. La cirugía en las primeras 8 h. (49 pacientes) no tuvo ninguna influencia en la valoración neurológica final. El único factor de predicción para esta última fué el grado de lesión medular (completa versus incompleta).  Conclusión. No existe actualmente prueba de ningún tratamiento médico bebeficioso ni indicación alguna del mismo. Debido a la falta de estudios que prueben la eficacia de un tratamiento farmacológico para esta patología específica no puede recomendarse el empleo de ninguna medicación sistémica. Nota: La calidad de este estudio es moderada y la distribución aleatoria poco clara. El tipo de datos presentados no permitió su inclusión en el meta-análisis.
Pettersson K, Toolanen G.: High dose methylprednisolone prevents extensive sick-leave after whiplash injury. A prospective randomized double-blind study. Spine 1998; 23: 984-989
Resumen: Diseño del estudio. Prospectivo, aleatorio y doble-ciego con el fin de comparar los resultados de la administración de dosis elevadas de metilprednisolona versus placebo.  Objetivos. Valorar la eficacia de la administración de dichas dosis de metilprednisolona en las primeras 8 horas de una lesión cervical "en latigazo". Contexto. Las lesiones en latigazo producen con mucha frecuencia síntomas crónicos. El tratamiento de estas lesiones es muy controvertido y la terapia farmacológica no se ha evaluado lo suficiente. En informes recientes se describen casos con disfunciones del Sistema Nervioso Central. Se ha demostrado que la metilprednisolona administrada en las primeras 8 horas que siguen a la lesión medular de columna cervical mejora el resultado final. Se ha adaptado entonces este protocolo de tratamiento a pacientes que sufrieron lesiones en latigazo.  Metodos. Este estudio consta de 40 pacientes (22 hombres y 18 mujeres) con una edad media de 35 años (r:19-65) que fueron distribuídos en 2 grupos de 20. Fueron tratados de lesiones cervicales en latigazo sufridas en accidentes de tráfico e incluidos en el estudio si presentaban un diagnóstico completo y el tratamiento se había iniciado en las primeras 8 h. Como parámetros para evaluar los resultados del tratamiento se utilizaron los siguientes: Síntomas incapacitantes incompatibles con una actividad laboral normal, nº de días de baja antes y después de la lesión y perfil de bajas laborales tras la lesión. En el análisis estadístico se incluyeron los datos demográficos.  Resultados. En el seguimiento realizado a los 6 meses fué evidente una diferencia estadisticamente significativa entre los síntomas incapacitantes que presentaban los pacientes tratados en relación con los del grupo placebo (P=0.047), en el nº de días de baja (P=0.01) y en el perfil de las bajas (p=0.003). Conclusiones. Los resultados de este estudio indican que el tratamiento con dosis elevadas de metilprednisolona resulta beneficioso en la prevención de las bajas laborales prolongadas consecutivas a lesiones cervicales en latigazo. No obstante, el número de pacientes es pequeño y serán necesarios ulteriores estudios prospectivos.
Pitts LH, Ross AM, Chase GS, Faden AI.: Treatment with thyrotropin  releasing hormone (TRH) in patients with traumatic spinal cord  injuries. J Neurotrauma 1995; 12: 235-243
Resumen:
Existen numerosos estudios preclínicos que avalan el efecto beneficioso de la hormona liberadora de tiroptopina (TRH) y sus análogos en el tratamiento de las lesiones medulares agudas (mejoría de la recuperación a largo plazo). El objetivo de este estudio es proporcionar datos preliminares sobre la seguridad y potencial eficacia de la TRH en el tratamiento de las lesiones medulares agudas. Un total de 20 pacientes fué clasificado mediante exploración clínica en portadores de una lesión completa o incompleta y distribuidos en 2 grupos. Esto se realizó dentro de las primeras 12 h. del traumatismo y la distribución posterior fué aleatoria y doble-ciego en:   A).- Enfermos tratados con TRH, a dosis inicial de 0.2 mg/Kg/h  a perfundir durante un periodo de 6 h.  y B).- Enfermos a los que se les administró igual cantidad de suero salino como placebo. Durante el tratamiento se controlaron diversas variables fisiológicas. La exploración clínica incluyó valoraciones de funciones motoras y sensitivas así como puntuación en la escala de nivel de función de Sunnybrook. Los pacientes fueron re-examinados a las 24 h, 72 h, 1 semana, 1 mes, 4 meses y 12 meses tras la lesión. Las perfusiones de TRH fueron bien toleradas. No pudo objetivarse ningún efecto derivado del tratamiento en los pacientes que presentaron lesión completa, si bien solo hubo datos disponibles de 6 pacientes a los 4 meses. En el grupo de lesiones incompletas se trataron 11 pacientes (5 de ellos con placebo) y fueron evaluados a los 4 meses. El tratamiento con TRH se asoció con una puntuación superior (Sunnybrook) tanto en la vertiente sensitiva como en la motora en relación con el grupo placebo. Los datos a los 12 meses no fueron significativos al haberse perdido algunos pacientes. Se requiere interpretar los datos suministrados con mucha reserva debido al escaso número de pacientes presentados. No obstante, los estudios realizados en animales sugieren la conveniencia de realizar un estudio multicéntrico mucho más extenso.
Referencia del estudio de la Colaboración Cochrane: Bracken MB.: Pharmacological interventions for acute spinal cord  injury (Cochrane Review). In: The Cochrane Library, Issue 1, 1999.  Oxford: Update Software.