Tras la reducción se confirmó la existencia de pulso distal
y la ausencia de déficit
neurológico.
Hay autores que aconsejan la práctica de una arteriografía
pues puede existir una lesión
de la íntima en la arteria poplitea que pueda provocar tardíamente
un compromiso
vascular periférico.
Debido a esta posibilidad hay que vigilar estrechamente el estado circulatorio
distal
a la rodilla. Puede ser aconsejable demorar la cirugía recostructiva
hasta que se pueda
confirmar la ausencia de compromiso vascular.
Clásicamente las luxaciones de rodilla se trataban ortopédicamente
mediante
inmovilización enyesada durante unas 4-5 semanas, pero la mejora
de los resultados
con las reparaciones quirúrgicas de los ligamentos ha hecho que
se traten
quirúrgicamente en la actualidad.
La presente paciente fue operada a la semana del accidente a través
de una incisión
anterior.
Los meniscos estaban íntegros y presentaba una rotura en la masa
del ligamento
cruzado anterior (LCA), una desinserción proximal con pequeño
fragmento osteo-
condral del ligamento cruzado posterior (LCP), una desinserción
proximal parcial
osteoperióstica del ligamento colateral medial y una desinserción
proximal parcial del
ligamento colateral lateral y del tendón del músculo popliteo.
El LCA fue reparado por puntos con tunelización en sus dos extremos
tipo Marshall.
El LCP fue reinsertado a través de un túnel transóseo
en el cóndilo medial con puntos.
La desinserción de los ligamentos colaterales y del tendón
del popliteo fueron
repuestas en su lugar.
Se colocó un clavo de Steinman transarticular en la escotadura intercondilea
para
evitar el deslizamiento en cajón posterior de la meseta tibial.
Tras colocar un Yeso isquiopédico se practicaron las radiografías
que se muestran: